¿QUÉ ES EL GROOMING?

El grooming de menores en Internet es un fenómeno que podríamos traducir como engatusamiento y que se utiliza para describir las prácticas online de ciertos adultos para ganarse la confianza de un (o una) menor fingiendo empatía, cariño, etc. con fines de satisfacción sexual (como mínimo, y casi siempre, obtener imágenes del/a menor desnudo/a o realizando actos sexuales).

Por tanto está muy relacionado con la pederastia y la pornografía infantil en Internet. De hecho el grooming  en muchas ocasiones puede ser la antesala de un abuso sexual.

Habitualmente es un proceso que puede durar semanas o incluso meses, y que suele pasar por distintas fases, de manera más o menos rápida según las circunstancias que rodean a la víctima.grooming

Estas son sus principales fases:

Los adultos se registran en redes sociales frecuentadas por adolescentes, normalmente con una identidad ficticia que no haga sospechar sus verdaderas intenciones. Aparentarán una edad similar a la media de los menores usuarios de esta red, utilizando para captar a sus víctimas y establecer contacto además de sus perfiles en redes sociales, el correo electrónico o mensajes .

Una vez iniciado el contacto con menores, tras las preguntas rutinarias, seleccionarán aquellos que vean más vulnerables y propensos a caer en sus lazos, que no son otros que los menores que pasan largos periodos de tiempo delante de sus ordenadores, en habitaciones alejadas de cualquier control paterno y sobre los que no se ejerce una supervisión en su navegación o esta es poco eficaz. Pronto empezarán a pedirles fotografías o videos de contenido claramente sexual en las que aparezca su víctima.

Cuando obtienen las primeras imágenes de contenido sexual comienza el verdadero ciberacoso, también conocido como sextorsión, en el que exigirán nuevas fotografías y vídeos a la víctima para obtener más material pornográfico de menores.

Es habitual que el groomer amenace con publicar las fotografías o vídeos de contenido sexual que ha obtenido previamente en redes sociales donde  puedan reconocer a su víctima, con enviarlas a otros contactos e incluso con informar a sus padres sobre lo que han estado haciendo.

Para la detección a tiempo de casos de grooming, además de establecer un adecuado control en la navegación de los menores, debemos tener en cuenta que el acoso puede exteriorizarse en cambios de conducta, los más habituales:

      Modificaciones inexplicables de sus rutinas.

      Disminución de rendimiento escolar.

      Ansiedad.

      Pérdida de confianza en sí mismos.

      Aislamiento familiar y social.

      Actitud hostil con padres y/o herman@s.

Si bien no es un fenómeno habitual, dada su gravedad es de vital importancia su prevención. Si quieres saber más sobre cómo prevenirlo o sospechas que puede estar sucediendo, lee  aqui