ME ESTOY SEPARANDO…

¿Por qué debo elegir la mediación?

Somos conscientes de que una separación es una situación difícil de llevar. Sentimientos encontrados con la persona con la que has compartido tu vida,  dificultades económicas, preocupación por cómo esto puede afectar a los hijos/as, al resto de tu familia, a tu entorno laboral.  Y las opiniones y consejos de todo tu entorno, cuando tu lo único que deseas es solucionarlo de la manera más rápida y menos dolorosa posible…

Has oído hablar de la mediación pero no lo tienes claro, ¿Qué puede aportarte?, ¿no es mejor recurrir a lo clásico?

Siempre que nos plantean esta cuestión respondemos: ¿dejarías la responsabilidad de las decisiones importantes de tu vida en un tercero al que no conoces de nada, en este caso un juez?

Comenzar un proceso de mediación es asumir la responsabilidad de tus decisiones, tomar las riendas de tu vida. Es cierto que no es fácil, que la otra parte también debe acudir voluntariamente, lo cual no siempre es posible.  Que la comunicación en esos momentos es difícil, que llegar a un acuerdo parece algo muy lejano…además, ¿qué es un mediador/a? ¿Cuál es su función?

El mediador/a acompaña en todo el proceso y ayuda en los momentos difíciles, facilita la comunicación y la expresión de sentimientos, siempre en un clima de respeto mutuo. Y por supuesto es imparcial y neutral. No toma partido, ni propone acuerdos ni soluciones, como ya hemos dicho, acompaña a las partes, pero sin olvidar que son éstas las responsables de sus decisiones.

Si bien es cierto que no en todas las ocasiones el proceso de mediación acaba en acuerdo, lo mínimo que se consigue es una mejora en la comunicación y en la relación de las partes. Y si el acuerdo llega a darse, la satisfacción por haberlo alcanzado y que haya sido a propuesta de las partes, hace que su cumplimiento sea total.

Por todo esto, si te encuentras en una situación de ruptura o separación prueba la mediación, no pierdes nada, y puedes ganar mucho!