LA ESCUCHA ACTIVA

No será porque no hemos oído hablar de esta expresión, pero ¿sabemos realmente lo que significa?

Pues significa eso mismo, escuchar activamente, que la persona que nos está hablando sienta que la estamos escuchando. Muchas veces no escuchamos, oímos, estamos pendientes de nuestros propios pensamientos, para responder o dar nuestra opinión, pero realmente no estamos escuchando.

La escucha activa consiste en estar atento, hacer sentir a la persona que habla que nos interesa lo que está diciendo, y hay varias maneras de demostrarlo.

Podemos mirar a los ojos y, en el caso de los niños/as ponernos a su altura (Imaginad que estáis hablando con alguien que os dobla en altura, y que os mira desde arriba… ¿Cómo os sentiríais?)

Empatizar, ponerse en el lugar de la otra persona, imaginar cómo se está sintiendo, sin juzgar, escuchando y asintiendo a lo que nos está contando, que sienta que le comprendemos.

Hacer preguntas, no hace falta bombardear con montones de ellas, pero sí que note que nos interesa que siga contando, hasta donde quiera.

Podemos también resumir lo que nos está contando y decírselo, para que note que le hemos escuchado, que hemos estado atentos/as. Por ejemplo, si nos está contando que tiene problemas en el trabajo, podríamos decirle, cada uno/a a su manera, algo así: entonces, por lo que me estás contando, noto que no estás cómodo en tu trabajo, que te sientes mal…

En definitiva, como decíamos al comienzo, lo importante es hacer que la persona sienta que le estamos escuchando.

La escucha activa es una habilidad que se puede practicar y perfeccionar, si a ti te gusta que te escuchen… puedes comenzar por escuchar a los demás.

aprender a oir