HABLAR EN PUBLICO

Cada vez resulta más importante saber hablar bien en público, la propia imagen personal o incluso la de la empresa a la que representas se ponen en juego cuando tomas la palabra.

Ningún orador está libre de sufrir miedo escénico en su propia piel alguna vez. Un miedo que se exterioriza a través de una serie de síntomas muy llamativos: sudoración, temblor en la voz, palpitaciones, sonrojos, garganta seca, temblores en manos y rodillas, etc.

El orador se hace, no nace. Y es por ello  que conocer una serie de normas y técnicas sobre la comunicación te ayudará a sobrellevar el miedo  a quedarte en blanco, a no levantar la mirada, a  hablar atropelladamente…

No obstante cierto grado de nerviosismo es positivo ya que te ayudará a estar más atento; te ayudará a contestar con mayor acierto, a no decir o hacer de manera irreflexiva.

Consejos para combatir el miedo escénico:

Prepararse el tema. A más preparación más confianza en uno mismo.

Interésate por tu público. Tanto el contenido como la puesta en escena deben estar  acorde con el público a quien van dirigidos. Tener una idea más completa de nuestro interlocutor nos ayudará a no tenerle miedo.

Aprovecha la oportunidad. A hablar se aprende hablando, así que aprovecha todas las oportunidades que tengas  de hablar en público.

Pon especial interés en el principio y en el final. Esto te ayudará a empezar con confianza y a acabar con soltura.

Apóyate en la tecnología. De esta manera no recaerá todo el peso de la charla en ti y el auditorio tendrá un estímulo diferente.

Vestuario. Ante la duda, vete siempre discreto/a. Intenta ir acorde con lo que se espera de ti siempre dentro de tu personalidad.

Primer Impacto. Sal tranquilo, sin prisas ni lentitud desesperante, tienes que dar la sensación de seguridad. No empieces a  hablar hasta que reine el silencio y estés cómoda/o.

Si te quedas en blanco. No pasa nada, quizá el público no se haya dado cuenta y sino dilo abiertamente, pide disculpas y un par de minutos para reordenar tus ideas.

Sonríe. Una imagen agradable vale más que mil palabras. Y no resta profesionalidad.

Habla y disfruta!!