FOBIA SOCIAL O TRASTORNO DE ANSIEDAD SOCIAL

Según el DSM IV o Manual de diagnóstico de los trastornos mentales la Fobia Social o trastorno de ansiedad social tiene como característica principal un miedo persistente y acusado a situaciones sociales o actuaciones en público en las que la persona teme actuar de un modo que sea humillante o embarazoso.

La exposición a estos estímulos o situaciones produce casi invariablemente una respuesta de ansiedad inmediata, en niños/as la ansiedad puede ser en forma de llanto, berrinche, inhibición o retraimiento. La persona que lo padece reconoce que el temor que experimenta es excesivo o irracional; en los niños/as puede faltar este reconocimiento.

En la mayoría de las ocasiones la persona evita estas situaciones, o bien se expone experimentando un gran terror.

Los temores a que ciertas situaciones sociales resulten embarazosas son frecuentes en muchas personas, pero el grado de malestar o el deterioro general que suelen provocar no son lo suficientemente intensos como para diagnosticar una fobia social. La ansiedad y evitación transitoria de situaciones sociales son especialmente frecuentes en la infancia y la adolescencia.

La evitación a las situaciones sociales, la anticipación ansiosa de estas, o el malestar que aparece en las situaciones temidas interfiere en gran medida en la rutina diaria de la persona, en el ámbito laboral, social o le generan un malestar clínicamente significativo.

Las personas con fobia social pueden tener miedo de hablar, comer o beber en público por miedo a que las demás personas vean que les tiemblan las manos, por temor a no poder articular correctamente las palabras… Experimentan síntomas de ansiedad de manera constante (palpitaciones, temblores, sudación, molestias gastrointestinales) en las situaciones sociales temidas. El enrojecimiento es muy típico de la fobia social.

La intensidad del trastorno y sus consecuencias en la actividad diaria de la persona dependen principalmente de los acontecimientos vitales estresantes y de las exigencias sociales del lugar o de la profesión. Por ejemplo, aparece por primera vez cuando la persona vive  un cambio profesional que le obliga a hablar a menudo en público, ya que antes no se había visto nunca en la necesidad de hacerlo.

La fobia social suele aparecer en la edad adulta, a veces con el antecedente infantil de timidez o inhibición social. El curso de la fobia social acostumbra a ser crónico, a menudo persiste durante toda la vida, si bien a veces remite total o parcialmente en el transcurso de la edad adulta.

En el caso de identificar alguno de estos síntomas la consulta con un profesional es necesaria para evitar diagnósticos erróneos o la confusión con otras enfermedades.

fobia social