DIME CÓMO TE HABLAS….

Continuamente mantenemos un diálogo interno con nosotros mismos, y en muchas ocasiones éste es negativo, somos nuestros peores críticos: “Soy un idiota”, “no sirvo para nada”, “siempre hago lo mismo”, “nunca lo conseguiré”….

Para no quedarnos atrapados en este monólogo negativo es importante tomar conciencia  de estas pautas de pensamiento. Aprender a reconocerlas nos ayudará a modificarlas y pararlas para evitar que influyan negativamente en nuestra conducta y sentimientos.

Algunas de las cosas que nos decimos:

Exageramos lo negativo y descartamos lo positivo. “Siempre lo hago todo mal”, “Nada me sale bien”… O “he conseguido el trabajo pero ha sido cuestión de suerte”… darnos cuenta de ello y conseguir eliminar palabras como SIEMPRE, NUNCA y atribuir nuestros logros a nosotros mismos, reconociendo nuestras capacidades.

Catastrofismo. Nos ponemos en lo peor, en vez de pensar con calma en otros escenarios no tan terribles y seguramente más reales.

Sobreentendidos. Interpretamos y damos por válido lo que creemos que los demás están pensando, sin tener ni la certeza ni la evidencia, en vez de preguntar para salir de dudas.

Perfeccionismo. No nos permitimos equivocarnos ni cometer errores lo que nos lleva a defender nuestras opiniones y acciones constantemente intensificando el estrés.

Culpabilización. Nos sentimos  culpables no sólo de nuestras acciones sino también de las de los demás.

Los “debería”. Tenemos tantos “debería” que cuando no los cumplimos nos derrumbamos por no cumplir nuestras propias expectativas.

Todas estas “trampas” de pensamiento contribuyen a aumentar nuestros niveles de estrés y ansiedad. Aprender a reconocerlas es clave para mejorar nuestro diálogo interno.images2UQAHOET