¿DEBO ESPIAR EL MÓVIL DE MI HIJO/A?

Tema polémico donde los haya. Sin ir más lejos leímos hace unos días en un conocido periódico las opiniones tanto a favor como en contra, todas ellas bien argumentadas y razonadas por personas expertas en el tema.

Vamos a dar nuestra opinión, no sin antes decir que, como en cualquier cuestión que tiene que ver con la educación, las opiniones y decisiones de cada familia son todas ellas respetables, y tienen que ver con sus valores, con su manera de educar y con su situación particular. Las cosas no siempre son buenas o malas, existen muchos matices a tener en cuenta. Por eso lo que vamos a exponer valdrá en unas ocasiones y para algunas familias, sin embargo a otras les parecerá absurdo y no estarán de acuerdo.

Nuestra opinión es clara y rotunda: NO (No es la primera vez que lo decimos, nos lo preguntan cuando hablamos sobre ello en los colegios, con los padres y madres…). Solamente en casos de urgencia o peligro que expondremos más adelante nos parece adecuado espiar el móvil, y siempre como última opción.

¿Y por qué? Pues por algo que parece que, aparentemente, no tiene nada que ver con un móvil, y que se llama acompañamiento, educación, confianza, respeto. Y esto comienza mucho mucho antes de que nuestro hijo/a tenga un móvil. Comienza desde que nacen. Fomentar una buena comunicación en familia, normas si, y límites también, siempre desde el respeto y la confianza.

¿Dejaríais a vuestro hijo/a de 5 años ir solo/a al parque? Claro que no, porque es muy pequeño/a, porque no sabe cruzar la calle, porque no sabemos con quien puede encontrarse … Primero durante años hemos ido al parque con ellos/as, les hemos explicado que cuando el semáforo está en rojo no se cruza, que no se vayan con personas que no conocen, sabemos quienes son sus amigos/as, … Y cuando ya tienen una edad que consideramos suficiente, y después de haber hablado de estas cosas miles de veces, entonces si, entonces comenzamos a dejarles solos/as.

Y a nadie se le ocurriría no dejar salir nunca solo/a a su hijo/a porque hay peligros a nuestro alrededor, tarde o temprano (dependerá de cada circunstancia familiar o del lugar donde se viva) vamos a dejarles.

Pues el tema del móvil es igual: no es el cuándo, es el cómo. La cuestión no es con que edad se lo proporcionamos sino cómo, si en un primer momento les acompañamos en su uso controlando los tiempos, les explicamos lo que es la privacidad, les ayudamos a abrir cuentas en las redes sociales explicándoles quien puede ver sus cosas, les hablamos de lo que ocurre cuando subimos una foto, de la privacidad de las fotos de los demás, de que no todo el mundo es quien dice ser, del respeto …

Y por supuesto fomentamos una comunicación, sin juzgar, para que puedan acudir cuando tengan un problema, o cuando se metan en un lio, con el móvil o sin él. Que sepan y tengan claro que pueden contar con nosotros/as si la situación se les va de las manos, que podemos ayudarles.

Los móviles no son el coco, no son seres malignos que han llegado a nuestras casas para hacer de nuestros hijos/as unos zombis que no hacen otra cosa que estar pegados a ellos (a nuestros hijos/as y a nosotros/as, ¿por qué cuántas horas nos pasamos conectados los adultos?)

No, los móviles son herramientas, ni buenas ni malas, es el uso que se haga de ellos lo que puede ser peligroso o perjudicial. Pero claro, cuando en la televisión o los periódicos nos dicen que si somos adictos (como si no se pudiera hacer algo al respecto), que si cada vez hay más casos de ciberbullying (que los hay, pero de nuevo, el móvil es una herramienta, manejada por personas). No son los móviles, somos las personas y el uso que hacemos de ellos.

Por ello, espiar el móvil de nuestros hijos/as sería la última opción, y solo en caso de urgencia o peligro, y siempre antes habiéndoselo dicho, revisarlo junto a ellos y ellas si sospechamos que algo pueda estar pasando.

Y, en el caso de que sea así, antes de juzgar, enfadarnos, dar por sentado lo que creemos que puede estar pasando, prohibir volver a usarlo o castigar, lo que debemos hacer es contar con ellos/as, preguntarles, informarnos, no juzgar, ofrecerles nuestra ayuda para solucionar lo que sea que está ocurriendo.

Ser padre o madre no es fácil, nadie nos enseña, lo hacemos lo mejor que sabemos y podemos dadas las circunstancias, por eso, si a pesar de todo, vuestra opinión es hacerlo, podéis preguntaros que hay detrás, cual es el motivo por el que lo hacéis, es por miedo (a que le pase algo, a que haga algo que no debe), desconfianza (no me cuenta nada), curiosidad (qué hará todo el día con el móvil), comodidad (antes que discutir para que me lo enseñe prefiero mirarlo sin que se entere), o cualquier otra razón.

Y así, entonces, hagáis lo que hagáis, será vuestra decisión, la mejor que toméis dadas las circunstancias y el momento.

espiar movil