COMO MANEJAR LA IRA

La ira es una emoción natural expresada en todas las culturas que surge como producto de la frustración. Puede ir dirigida hacia uno mismo, hacia una tercera persona o hacia una situación.

¿Qué situaciones la provocan?

La burla, las críticas, el desprecio, los desengaños, cuando no conseguimos nuestras metas, si nuestros derechos son vulnerados o  nos tratan de forma injusta, cuando el resultado de nuestras acciones no es el esperado…

¿Qué notamos?

A nivel físico taquicardia, presión en el pecho, calor, rubor…

A nivel conductual conductas de evitación (huir), gritos, peleas…

A nivel emocional miedo, culpa, rabia, tristeza..

Pasos para abordarla de manera adecuada:

Toma conciencia de lo que te molesta. Identifica el motivo y si puedes aléjate de la situación para poder pensar con claridad. Si no puedes alejarte tómate unos segundos y respira profundamente. Así, si te vuelve a suceder, conociendo el motivo podrás anticiparte y estar preparado.

Verifica si la ira es adecuada, para ello puedes hacerte preguntas como: ¿estoy exagerando?, ¿en otro momento reaccionaría así?.

Piensa en posibles soluciones, siempre en positivo. Por ejemplo, si te molesta que tus opiniones no sean tomadas en cuenta, hazlo saber, practica la asertividad.

Se consciente de que no se puede tener todo bajo control. Se realista, no todas las personas pueden comportarse como tu quieres.

Mándate mensajes positivos a ti mismo como “Mantén la calma”, “Estoy enfadado pero puedo controlarlo”.

Recurre al humor para aliviar la tensión, piensa en un chiste o imagínate a ti mismo en una situación graciosa.

Exprésate, habla con un amigo o un familiar, esto te permitirá reducir la frustración.

Control de la Ira