COMO GESTIONAR LAS EMOCIONES EN FAMILIA: EL ENFADO

Siempre decimos que no hay emociones buenas ni malas, que todas son necesarias para sobrevivir. El miedo nos ayuda a activarnos y a huir cuando estamos en peligro, la ira nos activa y nos motiva para reclamar o negarnos a hacer lo que no queremos, la alegria nos hace buscar la compañía de la gente para compartirla… todas las emociones cumplen una funcion, que será diferente dependiendo de la persona y el contexto.

Lo verdaderamente importante es validar las emociónes, enseñar a los niños y niñas a gestionarlas, a conocerlas, a saber como actuar. Pero no anularlas. Debemos enseñarles que todas las emociones sirven, todas son válidas.

Por eso muchas veces cometemos el error de castigar o culpar a la emocion, cuando lo que debemos hacer es validarla, y , en todo caso lo que debemos hacer es enseñarles conductas alternativas para que puedan demostrar esa emoción de una manera adaptativa.

Por ejemplo, en el caso del enfado, muchas veces la frase que se nos ocurre es “No te enfades” o “Eso te pasa por enfadarte” “Ya estamos, siempre te enfadas” dando con ello una connotación negativa al enfado, cuando lo que ocurre es que es la conducta que tenemos cuando surge el enfado la que está equivocada.

Debemos validar el enfado, darle valor y, si la conducta no es adecuada, proporcionarles alternativas que les ayuden a gestionarlo. Si cada vez que me enfado doy un portazo o tiro una cosa al suelo es esa conducta la que debo cambiar, y en muchas ocasiones no saben hacerlo, se han acostumbrado y no ven más alternativa.

Cada niño o niña debe encontrar la manera por ejemplo, pararse cuando sienten el enfado. A veces les sirve contar, respirar despacio, alejarse del lugar hasta que se tranquilicen…y por supuesto validar la emoción, darles tiempo para reflexionar “Entiendo que estés enfadado, podemos hablar más tranquilamente cuando estés más calmado”.

Validar las emociones de los niños y niñas hace que aprendan a ser conscientes de sus emociones, a gestionarlas, no solo las suyas sino tambien las de las personas con las que se relacionan.nino-enojado