COMO FOMENTAR LA AUTOESTIMA DESDE LA FAMILIA

 

autoestimaComo padres y madres una de las labores más importantes con la que nos vamos a enfrentar es la de desarrollar y potenciar la autoestima de nuestros hijos e hijas.

¿Qué es la autoestima?

Las creencias que tenemos acerca de nosotr@s mism@s, aquellas cualidades, capacidades, modos de sentir o de pensar que nos atribuimos, conforman nuestra “imagen personal” o “autoimagen”. La “autoestima” es la valoración que hacemos de nosotr@s mism@s sobre la base de las sensaciones y experiencias que hemos ido incorporando a lo largo de la vida. Nos sentimos listos o tontos, capaces o incapaces, nos gustamos o no.

¿Cuándo se desarrolla?

El concepto de uno mismo va desarrollándose poco a poco a lo largo de la vida, pero es durante la infancia y adolescencia cuando la autoestima crea una marca más profunda, ya que son etapas vitales donde nos encontramos más flexibles y vulnerables.

La familia es el lugar principal de socialización, de educación y de aceptación de un@ mism@. Es el lugar en el que una persona es querida y aceptada por lo que es.

¿Cómo fomentar la autoestima en nuestro hij@?

Elogiar. Elogios específicos y sinceros, no exagerados (“eres el mejor del mundo”) , si no corremos el riesgo de que desarrolle un ego exagerado, y esto afecte en sus relaciones con los demás.

Demostrar amor y afecto incondicional.  Dale mucho amor, abrazos y besos. Y no olvides decirle cuánto le quieres.

Tratar con respeto. Pon cuidado en lo que les dices.  Exigir respeto también por su parte.

No pedir perfección. Valorar el esfuerzo y la perseverancia. Que sientan que son aceptados/as tal y como son. 

Escuchar y responderles.  Hacerles saber que sus preguntas y opiniones son importantes. Contestar de forma honesta (no evitar o inventar).

Estimularles a que tomen decisiones por sí mism@s. Practicar poco a poco la toma de decisiones. Exigir que cumplan sus decisiones, aprenderán que cada una tiene su propia consecuencia.

Dar responsabilidades. Tareas diarias o semanales (vestirse sol@, preparar la mesa, recoger sus juguetes…). Le hacen sentir que confías en él/ella.

Criticar la acción, no la persona. Aclárale que es su comportamiento y no él o ella lo que es inaceptable. En lugar de “eres malo”  le diremos “no esta bien que empujes a tu amigo, le puedes hacer daño”. 

No comparar. Comentarios como “¿por qué no eres como tu hermano?” solo consiguen resaltar sus defectos. Sentirá vergüenza, envidia y presión por competir. Incluso las comparaciones positivas “tú eres el mejor  jugador” son dañinas, ya que le será difícil alcanzar ese nivel de exigencia.

Elogiarles delante de los demás. Habla positivamente de tu hij@ en presencia de la gente importante en su vida, como abuelos, profesores, amigos…

Mejora tu propia autoestima. Ten presente que para ellos/as tu eres el número  uno, la persona de referencia en la que fijarse, a la que van a copiar en su forma de expresarse y actuar. Ofréceles una visión de ti mismo realista, sana  y equilibrada.