LO QUE TUS HIJOS/AS DEBEN SABER SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS.

Muchas veces damos por sentado que los menores conocen y saben moverse perfectamente por el entorno digital pero en ocasiones no es así, las cosas que nos parecen más obvias pueden no serlo en su caso…

Un ejemplo claro es el tema de la protección de datos, si ya a los adultos nos cuesta entenderlo y en más de una ocasión no lo tenemos muy claro, o simplemente ni nos lo planteamos, en su caso la cosa se complica sino se lo hacemos ver y se lo explicamos con claridad.

Para comenzar vamos a aclarar qué es un dato personal. Un dato personal es cualquier información que nos identifica o nos puede hacer identificables. Nuestro nombre, DNI, una foto, dónde vivimos…  cualquier cosa  que pueda identificarnos es un dato personal.

Y ahora que ya sabemos qué es un dato personal lo siguiente que debemos transmitirles es que sean cuidadosos/as con la información que proporcionan, no solo la suya propia, sino también y especialmente la de los demás.

Y ¿Por qué? Pues porque tenemos derecho a la protección de nuestros datos, cualquiera que nos solicite datos personales nos debe informar y pedirnos permiso. Y en el caso de los menores de 14 años se necesita el consentimiento de su padre/madre o tutor.

También deben saber que los datos que pueden pedirles deben de ser proporcionados y no más que los que sean estrictamente necesarios. Si me estoy dando de alta en una red social no tiene sentido que me pidan, por ejemplo, mi dirección, ni datos personales de otros miembros de la familia o datos económicos.

Además la información sobre quién o para qué se recogen los datos debe de estar clara y se debe de poder entender fácilmente. Si esto no se cumple es mejor que antes de proporcionarlos consulten a un adulto.

Respecto a los datos de los demás la cosa ya se complica… ¿Pedimos permiso para colgar una foto de una cena en nuestra cuenta de Facebook o Instagram a las personas que aparecen en ella? ¿Somos conscientes de la cantidad de información que, sin darnos cuenta, proporcionamos simplemente con la foto de nuestro perfil de Whatsapp? ¿Tenemos como foto la imagen de nuestros hijos/as?

Debemos transmitirles de manera clara y sencilla qué es la privacidad de los datos. Que deben de pedir permiso antes de subir una foto a las personas que aparezcan en ella (que tal vez no quieran y están en su derecho). Comenzar a dar importancia a estas cuestiones y “aplicarnos el cuento” nosotros/as también.

Es cierto que hoy en día la forma de entender la privacidad ha cambiado. Nos gusta mostrar en nuestros perfiles lo felices que somos o lo bien que juegan y lo guapos que son nuestros hijos/as. Y no se trata de que esté bien o mal, esa no es la cuestión, se trata de ser conscientes de lo que hacemos y mostramos, de la cantidad de datos que proporcionamos sin pensar. Pero no solo nuestros, de otras personas también.

Comenzar, como adultos, a respetar la privacidad de los demás es una manera de enseñar a nuestros hijos/as.

SMDNFGAS