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LO QUE DICEN DE TI TUS PENSAMIENTOS…

En un post anterior hablábamos de la Imagen corporal, de cómo se configura y de su importancia. Vamos a ver una serie de errores de pensamiento o distorsiones cognitivas relacionadas con ella.

Los errores de pensamiento  son maneras que tenemos de interpretar lo que nos ocurre y que utilizamos sin pararnos a pensar. Los damos por válidos sin refutarlos y nos llevan a actuar o a percibir las cosas de manera equivocada, con el consiguiente perjuicio para nuestra valoración.

En relación con la imagen corporal hay una serie de ellos, muy comunes, que debemos aprender a identificar para poder reconocerlos y que no interfieran en nuestro funcionamiento.

La Bella o la Bestia: “O soy guapa o soy fea”, “O estoy delgado o soy gordo”, no hay término medio, y esto añadido a que la perfección es difícil de alcanzar nos hace considerarnos lo peor.

Belleza limitadora: Ponemos condiciones a lo queremos realizar que lo convierten en imposible “Cuando adelgace iré a la playa”.

La mente que lee mal: Leemos los pensamientos de los demás y los interpretamos en función de un fallo en nuestra imagen “Se ríen porque estoy gordo”.

Sentirse fea: Como nos sentimos así creemos que somos así y que los demás también nos ven de esa manera “Me siento fea, soy fea y los demás también lo creen”.

Ideal Irreal: Los cánones de belleza impuestos por la sociedad y la cultura son difícilmente alcanzables. Al compararnos con ellos aparecen los sentimientos de rechazo a nuestra imagen e insatisfacción con ella.

Comparación injusta: Nos comparamos solamente con las personas que poseen las características que nosotros no tenemos y que quisiéramos tener.

La lupa: Nos fijamos sólo en aquellos aspectos que no nos gustan, “Soy tan baja que no se me ve”.

La mente ciega: Minimizamos la parte del cuerpo que puede ser atractiva o que nos gusta.

El juego de la culpa: Nuestra imagen es la culpable de cualquier cosa que nos ocurra “No he conseguido el trabajo porque estoy gordo”.

Desgracia reveladora: Pensamientos catastróficos debidos a nuestra imagen “No soy atractiva, no va a quererme nadie”.

Observa cómo te hablas y qué te dices. Aprende a identificar estos pensamientos y a neutralizarlos para conseguir una mejor valoración de tu imagen corporal.  

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